Del horno al vinculo
Descripción de la publicación
11/1/20262 min read


Del horno al vínculo: cocinar también es una forma de amar
Hay una escena que seguramente conoces: entras a la cocina, abres un ingrediente y, de repente, tienes compañía. Cuatro patitas se acomodan cerca y unos ojitos siguen cada movimiento, como preguntando: «¿Y hoy sí hay algo para mí?».
Con una mirada así, dan ganas de ponerse a hornear.
Soy Melanie, chef y fundadora de SusuPaw. La cocina es parte de mi vida y de mi manera de expresar cariño. Me gusta pensar en quién va a disfrutar lo que preparo, elegir los ingredientes y cuidar esos detalles que hacen especial algo tan sencillo como una galletita.
Cuando cocino para perros, ese cariño viene acompañado de preguntas: ¿esta preparación es adecuada para ellos?, ¿qué tamaño debería tener?, ¿cómo voy a conservarla?
Porque ellos ponen la emoción. A nosotros nos toca poner el cuidado.
Una galletita, muchos detalles
La pastelería canina tiene algo que me encanta: nos invita a crear. Podemos jugar con formas, texturas y pequeñas preparaciones para celebrar un cumpleaños o compartir un momento cotidiano.
Pero antes de pensar en el molde de huellita o en la foto, hay que pensar en el perro que se lo va a comer. Sus necesidades, sus sensibilidades y su alimentación habitual también cuentan.
Que una receta sea casera no significa que cualquier ingrediente sirva ni que podamos ofrecerla sin medida. Un premio sigue siendo un premio; no reemplaza una alimentación completa.
Para mí, tener eso presente también es cocinar con amor.
El momento que compartimos
Y después llega mi parte favorita: compartir lo que preparamos.
Podemos aprovechar ese pequeño premio para practicar una espera tranquila, reconocer algo que está aprendiendo o disfrutar unos minutos juntos. Observar qué le gusta, cómo se acerca y cómo se comunica también nos ayuda a conocerlo mejor.
Eso sí, el vínculo se construye todos los días, también durante un paseo, un juego o una caricia cuando busca nuestra compañía. La galletita puede acompañar el momento.
En SusuPaw quiero compartir esa forma de vivir la cocina: con creatividad, cariño y responsabilidad. Que disfrutemos preparando algo para ellos y que aprendamos a hacerlo con más criterio.
Porque detrás de cada receta hay alguien que confía en nosotros… y suele estar esperando muy cerquita del horno.
¿Quién es tu ayudante de cuatro patas en la cocina? Cuéntame su nombre y qué hace mientras tú preparas algo rico.
SusuPaw: donde cada bocado es un acto de amor.




